02 febrero, 2008

Beijing. La historia del diseño del "Cubo de Agua"

Una caja azul donde late un corazón verde, el Centro Nacional Acuático de Pekín, conocido como "Cubo de Agua," es el producto de la armonía del diseño y la ingeniería, y abriga un creciente deseo de poder mostrarse al mundo.
La sede de 143 millones de dólares de natación, clavados y nado sincronizado para los Juegos Olímpicos de Pekín fue inaugurada el jueves con una competencia de ensayo, permitiéndole a los residentes de la capital china ponderar por primera vez desde cerca la etérea estructura cuboide.
El público verá "un centro de natación hecho con una caja llena de burbujas," de acuerdo con Tristram Carfrae, el hombre detrás de la fachada inflable cubierta por burbujas.
"Es una historia verosímil que la gente puede entender," le dijo a Reuters el británico Carfrae, un ingeniero estructural de Arup.
Pero detrás de la juguetona fachada yace una consciencia ambiental y una historia de diseñadores lidiando con símbolos culturales y cálculos geométricos, para presentar un diseño ganador horas antes del cierre del plazo.
Escondido en las oficinas de Sidney en el 2003, el equipo de diseño pudo inicialmente llegar a un acuerdo sobre algo más que el uso de un material similar al teflón, ETFE-3, el robusto sintético que reviste la fachada y protege la estructura del edificio de la corrosión.
Sus integrantes eran ingenieros de Arup, arquitectos de la firma australiana PTW y diseñadores de la compañía China Construction Design International (CCDI).
"Sabíamos que un invernadero aislado que atrapara la mayor cantidad posible de calor sería, técnicamente, la solución correcta, sin importar la arquitectura," dijo Carfrae.
Durante varias semanas, el equipo estuvo "buscando soluciones," entreteniéndose con "estructuras como iglúes, témpanos y cascadas," agregó.
INSPIRACION EN VECINO
La oferta ganadora para el vecino Estadio Nacional, sin embargo, les proporcionó una pizca de inspiración.
El "Nido de Pájaro" de los arquitectos suizos Herzog & de Meuron, con su configuración redonda y su atípica fachada de acero interconectado, requirió un diseño más delicado para el cercano centro acuático.
"Decidimos rápidamente que tendríamos una caja azul," contó Carfrae. "Los arquitectos chinos se mostraron muy entusiastas porque el círculo es un símbolo de cielo y el cuadrado un símbolo de la tierra," remarcó.
Teniendo fijada una auspiciosa configuración, una foto de formas geométricas colgada al azar en una pared de la oficina llevó a Carfrae a tropezar con la "Espuma Weaire-Phelan," una estructura modelada por computadora propuesta en 1993 por otro científico británico, Denis Weaire, y su asistente Robert Phelan.
Eso también significó que la construcción tendría 24.000 elementos físicos y una superficie configurada al azar por los agotados diseñadores, antes de convertir todo aquello en un modelo justo antes de que se cumpla el límite de tiempo para presentar las postulaciones.
Como las computadoras no estaban avanzadas lo suficiente como para crear las burbujas al azar, los diseñadores en China trabajaron a destajo para generarlas manualmente, mientras colegas en Melbourne se dedicaban a la estructura.
Con menos de 24 horas, la estructura del modelo fue llevada como equipaje de mano en un vuelo a Pekín, donde el equipo de diseño se sintió aliviado al ver que las burbujas y la estructura coincidieran.
Si bien la maqueta no podía mantenerse en pie sin la ayuda de pegamento durante la competencia, hoy el edificio se erige firme, gracias a la determinación de los chinos de hacer "el mejor trabajo posible" para la construcción de una sede olímpica, destacó Carfrae.
De un informe de Ian Ransom traducido por Emiliano Rodriguez para Reuters América Latina.

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