El dirigente Kevan Gosper, del Comité Olímpico Internacional (COI), elogió al Cubo de Agua de Pekín como el mejor centro acuático que haya visto alguna vez para unos Juegos, cuando finalmente se abrió para su uso esta semana.
El centro de 143 millones de dólares con su distintiva envoltura de burbujas recibirá la natación, los clavados y el nado sincronizado de los Juegos, que tendrán lugar del 8 al 24 de agosto.
Gosper, quien el jueves inspeccionó las instalaciones en el primer evento de ensayo en su papel de titular de la comisión de prensa del COI, dijo que pensaba que los atletas encontrarán una gran inspiración en el lugar.
"La pileta es de otro mundo, parece como si fuera de otro planeta," dijo a periodistas el australiano, quien compitió en los Juegos de Melbourne de 1956.
"Pienso que tener las tres disciplinas bajo un mismo techo es muy importante. Es el centro acuático más espectacular que haya visto en un juego olímpico (...) por lejos," sostuvo.
Gosper dijo que pensaba que la instalación podía incluso ser "apabullante" para los atletas olímpicos nóveles.
Una campeona olímpica no se mostró impresionada ni por su actuación en la pileta ni por las medidas tomadas para mantener el fresco en la noche de Pekín fuera de la sede.
"No puedo decir mucho porque no estoy en forma todavía," dijo Otylia Jedrzejczak, quien obtuvo la presea dorada en Atenas en los 200 metros mariposa.
"Cuando nado con las otras chicas puedo sentir las olas, no se si eso es bueno o malo. Y hace demasiado calor en la pileta y demasiado en el edificio," agregó la nadadora polaca.
El joven de Mongolia Tsogjargal Narantsog tendrá que mejorar milagrosamente para alcanzar los tiempos clasificatorios para los Olímpicos de agosto, pero quedará en la historia como la primera atleta en nadar competitivamente en la piscina.
Luego de que sus dos rivales se retiraron de la primera eliminatoria del Abierto de China, la nadadora de 16 años nadó sola los 100 metros mariposa, registrando un tiempo de un minuto y 6,79 segundos -- más de 16 segundos que el récord mundial de Ian Crocker.
Unos 2.000 espectadores hacían mucho bullicio dentro del centro y decenas se tomaban fotos en el exterior con el fondo azul incandescente.
"Por supuesto el agua va a tener un tono azulado y me gustan los azules en otros lugares y particularmente se tiene una buena impresión cuando uno lo ve desde afuera," dijo la canadiense Elizabeth Rolland.
"Y eso queda dentro de una cuando se entra al edificio," añadió.
Fuente: Reuters
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